Desayuno Saludable: Mugcake de plátano

Desayuno Saludable: Mugcake de plátano

Desayuno Saludable: Mugcake de plátano

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¡Hola a tod@s! El verano está tocando a su fin  ya, cada vez los días se hacen más cortos, y yo casi sin enterarme madre mía. No sé a vosotr@s, pero a mí estos meses de calor se me pasan en un suspiro. Al menos, entre la rutina diaria y estar en modo tribu con toda la familia puedo ir tomándome mi tiempo para cocinar y preparar recetillas chulas para ir colgando en el blog. Esta es una de ellas, la englobo en la categoría de BLW, pero lo cierto es que podéis hacerla para cualquier edad y en cualquier momento porque es sencilla y rápida. Se trata de un mugcake o como se dice en cristiano, “pastelico en taza”. Hace un tiempo se puso de moda porque se hace al microondas y tarda un plis, incluso en tiendas se pueden ver sobres de preparado que se mezclan con leche (creo recordar), se mete al micro varios minutos y ya lo tienes. Se caracteriza porque es un bizcocho exprés, caliente y medio hecho en el medio, con lo que resulta bastante sabroso. Pues bien, si de repente os entran ganas de comer algo así, por favor, hacedlo en casa, que no cuesta nada y es infinitamente más sanote que los polvos esos que venden.

Yo se los llevo preparando a Teo desde que tiene 7 meses, y partiendo de la receta base que os voy a  dar, podéis hacer tantas combinaciones como se os ocurran (yo casi siempre voy variando en función de lo que tengo en casa en ese momento). Normalmente siempre quedan bien. Y te pueden salvar un desayuno o una merienda estupendamente. Además, como es bizcocho, también puedes sacarlo de la taza, trocearlo, meterlo en un taper y llevártelo donde sea (esto es lo que siempre suelo hacer yo)

Estos son los ingredientes para un mugcake básico:

  • Medio plátano más bien maduro.
  • 1 cucharada de aceite
  • 4 cucharadas de leche vegetal
  • 2 cucharadas de harina (podrían ser 3 dependiendo del tamaño de plátano)
  • 1 pizca de levadura

La preparación es sencillísima, simplemente aplastar el platano groseramente, mezclarlo con el aceite y la leche y seguidamente echar la harina y la levadura, removerlo todo bien y al microondas 3 minutos. Y ya.

Con estas recetas tan facilonas acabo el post a la velocidad del rayo, ains…Pero lo bueno de esta receta no es lo fácil que es de hacer, sino las variaciones tan rebuenas que podemos hacerle. A saber:

Le puedes añadir canela o vainilla, una cucharadita de cacao desgrasado, o de chocolate en polvo (de los de hacer chocolate a la taza). También puedes endulzarlo con la pasta de dátiles que te enseñé hace una semana en este post. Si lo quieres para tí y tienes ganas de gordear incluso podrías rallar una onza de chocolate negro o meter directamente los cachos. Y si es para tu bebé puedes sustituir el chocolate por harina de algarroba, que le da un sabor similar. Cuando sea más grandecito, puedes añadir algún topping como pasas o trocitos de frutas dentro, así tu peque puede experimentar con sabores y texturas diferentes en la boca (ya estoy salivando…)

Entonces os cuento que yo he ido haciendo combinaciones varias, alternando diferentes tipos de harinas, como trigo sarraceno, avena, arroz,  espelta, etc., con resultados bastante variopintos, ya que dependiendo de la cantidad de gluten que tenga la harina, el bizcocho queda más sueltecito o más apelmazado. Pero de todas ellas he acabado haciendo un tipo de bizcocho que es el que os quiero enseñar, y que lo único que cambio es que sustituyo el aceite por mantequilla de cacahuete.

Y es que de ver tanto cine americano, al final yo tenía la sensación de que la mantequilla de cacahuete era algo que engordaba una barbaridad (y una guarrada, por cierto, de ver cómo se echaban eso en los sandwiches). Y nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que es un alimento calórico (620 kcal por cada 100 gr), tiene gran cantidad de nutrientes, entre los que destacan proteínas de alto valor biológico (30 gr por cada 100 gr) y es rica en fibra, calcio, magnesio y en vitaminas del grupo B. Además, sin nada de colesterol. Esto lo hace ideal para mi churrumbel, que ahora está pasando la época estival sin apenas probar bocado (lo que me hace desesperarme día sí y día también), así que si al menos consigo que lo que coma sea sano y nutritivo, pues una preocupación que me quito de encima. Es una gran alternativa para darle a vuestros hijos (si no son alérgicos, obviamente), ya que les dará mogollón de energía sin calorías vacías, e igualmente para vosotros si no tomais proteína animal o estáis pensando en dejarla, o simplemente estáis pasando por alguna etapa de mayor desgaste físico o intelectual. A Teo le gusta tanto que yo la compro de kilo en kilo (literalmente). La que consumimos es esta de myprotein, 100% cacahuete y nada más y está buenísima. También tienen mantequilla de almendra y de anacardo (y son una verdadera delicia, yo las uso sobre todo para hacer patés vegetales, leches, salsas y helados…simplemente deliciosas). Si estáis interesados en probar alguna de ellas, con el código LLANOS-R2, os harán un suculento descuento del 25% en vuestro pedido, así que ya no tenéis excusa.

Así que nada, vamos al lío:

Normalmente uso una taza de desayuno, pero últimamente estoy cogiendo un bol para que se enfríe antes la mezcla (y así lo veis mejor también). Podéis hacerlo como gustéis.

Se coge el medio plátano y se aplasta, dejando trocitos para que los peques detecten texturas diferentes cuando mastiquen.

Se echa la cucharadita de mantequilla de cacahuete y se mezcla todo bien.

Se agrega la leche vegetal (en este caso he utilizado leche de avena, pero cualquiera podría servir)

Por último se añade la harina (en este caso he utilizado harina de trigo integral) mezclada con la levadura (he puesto un cuarto de cucharadita con el medidor). Se mezcla todo muy bien hasta que la textura no sea ni muy líquida ni demasiado pastosa. Como a veces depende del tamaño del plátano quizás os cueste un poco pillarle el truco, pero os puedo asegurar que con dos que hagáis lo claváis del todo. Si queda muy líquida agregáis una pizca más de harina, si queda pastosa, un chorrete más de leche.

Se mete al microondas 3 minutos. Sinceramente no sé cual es la potencia del mío, pero he hecho mugcakes en varios microondas y siempre calculo más o menos ese tiempo. Y es suficiente.

La textura resultante es esta. Queda calentito y la mezcla resulta un tanto húmeda, lo que la hace muy apetecible. Lo podéis comer directamente de la taza (cuidado que quema) y si es para los peques, yo saco el bizcocho, lo troceo y lo sirvo así en un plato para que vaya cogiendo trocitos.

Lo bueno de este mugcake es que no lleva huevo (lo podéis introducir antes del año) ni leche de vaca (si usáis vegetal, obviamente), así que este bizcocho es adecuado desde que se comienza con la alimentación complementaria (tened en cuenta que los pediatras recomiendan ir dando alimentos aislados para ver si existe algún tipo de reacción), así que si les gusta (que me extraña que no) tenéis una gran baza para ofrecerles un plato lleno de nutrientes y energía para pasaros el día corriendo detrás de ellos (ellos que se tomen uno y tú te metes dos o tres entre pecho y espalda XD)

Espero que os animéis a probarlo y me contéis qué tal ha sido la experiencia.

Nos leemos pronto 🙂

¡¡Abrazos!!

 

 

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4 thoughts on “Desayuno Saludable: Mugcake de plátano

  1. jugos10.net

    Hola

    Estuve leyendo tu articulo y hay cuantiosas cosas que no conocia que me has aclarado, esta espectacular..

    te queria devolver el espacio que dedicaste, con unas infinitas gracias, por instruir a gente como yo jajaja.

    Adios

    1. alubenia Post author

      Muchas gracias 🙂
      En principio este proyecto comenzó como un pequeño cuaderno de bitácoras de mi embarazo, pero se ha convertido en algo mucho más importante para mí, y yo también aprendo muchísimo haciéndolo, así que gracias a tí por leerme y por tus preciosas palabras.

  2. dieta01.com

    🙂

    Muy motivante tu artículo y hay muchas cosas que no
    conocía que me has aclarado, esta genial..
    te quería reconocer el periodo que dedicaste, con unas infinitas gracias, por enseñarle a personas
    como yo jejeje.

    Chao

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