Nuestra experiencia con el BLW

Nuestra experiencia con el BLW

¡¡Hola!!

Ya se nos ha echado encima el otoño…¡madre mía como corre el tiempo! ¿verdad?. Cuando llegan septiembre y octubre tengo sentimientos encontrados: siempre pienso que el verano se ha pasado demasiado deprisa, y me da rabia, porque me gustan los días largos, el calor y la luz. Pero por otro lado siempre viene bien volver a la rutina, las clases, la actividad. Como este año va a ser tan distinto para mí, personalmente me da un poco de miedito ver si no me atasco mucho en llevar bien nuestros nuevos hábitos. Hasta la fecha hemos empezado con la natación y yo por fin he podido retomar el yoga después de 7 meses, que lo necesitaba como agua de mayo. Y por ahora todo va muy bien, aunque con la llegada de octubre empiezo con muchas más cosas que hacer, así que ya veremos cómo va yendo todo, en esta nueva etapa que va a empezar bien pronto 🙂

Una de esas cosas requeteinteresantes en la que estoy inmersa ahora mismo es en la alimentación complementaria (AC) de Teo, lo cual es algo que me está haciendo devanarme los sesos para el bien de ambos. Me explico: he decidido seguir el método BLW, siglas del “Baby Led Weaning”, lo que se traduciría más o menos en español como Alimentación Complementaria a Demanda. Para quien no esté muy familiarizado, es un método para introducir alimentos sólidos a los bebés sin pasar por las papillas. Probablemente si nunca has oído hablar de esto te estés llevando las manos a la cabeza, pero te puedo asegurar que es algo realmente impresionante.

Siempre ha habido muchísimo debate sobre el cuándo empezar a alimentar a los bebés y cómo: que si a los 4 meses, que si a los 6, que si primero hay que empezar por la verdura o por la fruta, o bien sólo por los cereales. Al respecto de todo esto, vuestro pediatra os explicará la forma en que normalmente se hace: en mi caso concreto, es esta :

  • 6 meses: cereales con gluten por las noches (primero papas y después pecho)
  • 6 meses y medio: papilla de frutas por las tardes (o potitos)
  • 6 meses y tres semanas: papilla de salado con patatas, arroz, judías, calabacín, pollo.
  • 7 meses: ternera y a la semana cordero
  • 9 meses: yogur natural
  • 10 meses: pescado blanco y yema de huevo.
  • 12 meses: pescado azul y garantizar aporte lácteo mínimo de ¡medio litro de leche!

Y así sucesívamente. Y no me convence lo más mínimo. Lo siento por los nutricionistas, por mi pediatra y por todos los estudios que dicen que esto es lo que hay que hacer. Mi espíritú de ir a contracorriente siempre no podía por menos que renegar y conocer otras alternativas. Básicamente porque dependiendo del país en el que vivas, te dirán que primero les des cereales, otros que mejor fruta y otros que directamente la carne y el pescado, así que ante tal falta de unanimidad en estos temas, llego a la conclusión que da exactamente igual con el alimento que empieces, mientras sigas unas pequeñas pautas, como observar si tiene algún tipo de reacción alérgica ante algó e ir introduciendo alimentos poco a poco.

Obviamente, si optas por un camino alternativo a las papillas, primero deberías leer y asesorarte sobre otros típos de métodos para su correcta alimentación. De esto trata el método BLW: si le estás dando el pecho a demanda, es tu bebé en cada momento quien te pide qué quiere comer, cuanto quiere y cuando termina de mamar, con lo cual él autorregula su apetito nada más nacer. Entonces la cuestión es ¿Por qué cuando introducimos alimentos tenemos que dárselo nosotros, decidir cuanto come y cómo lo hace? ¿Crees que una cantidad marcada en un papel puede corresponderse para todos y cada uno de los niños por igual? ¿Todos tienen las mismas necesidades alimentícias? ¿Crees que un bebé puede pasar de tomar sólo leche a comer una papilla con un plátano, una manzana y una pera así, de un día para otro? A mí sinceramente me parece un poco excesivo…

Basándonos en estas simples cuestiones, el BLW sigue con la misma naturaleza de la teta, esto es, le ofreces alimentos al peque para que él lleve la iniciativa. Y por supuesto, que coma con sus manos trozos de comida que pueda coger y con los que pueda experimentar , probando sabores y texturas nuevos. De este modo aprende a comer solo, y a masticar antes que a tragar (al contrario que con las papillas), a llevar el ritmo que necesite para comer y no el que tú le marques, y siempre teniendo en cuenta que su alimento principal sigue siendo la leche (materna o de fórmula) que se le da ANTES de las comidas para evitar, primero, que se lance hambriento y ansioso a intentar comer y no lo consiga y se frustre, y segundo, que tenga carencias nutricionales, ya que al principio no comerá tanto, sino que más bien irá investigando la comida.

Si te interesa leer algo sobre este método, hay cantidad de información en internet (grupos de FB, vídeos de Youtube, artículos relacionados, etc.), así como libros interesantísimos con los que puedes empaparte sobre el tema. A mí los que más me han gustado son estos:

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Sí, llevo todo el verano leyendo como una loca XD, pero la ocasión lo merecía, os lo puedo asegurar. Os cuento que el primero, el de “El niño ya come solo“, Gill Rapley y Tracey Murkett es como “la guía” del método, en la cual te explica cómo empezar y qué tipo de comida darle; y cómo hacerlo para que tu bebé no corra peligro de ahogarse, que es el primer miedo que te entra en el cuerpo cada vez que oyes hablar de darle “trozos” a tu hijo de pocos meses para que se los meta a la boca.

Luego los otros dos, el de “Se me hace bola” de Julio Basulto y el de “Mi niño no me come” de Carlos González, suponen un tándem perfecto en lo que a los aspectos de la pediatría y la nutrición se refieren. Ya os hablé en un post anterior sobre otro libro de Cárlos Gónzález sobre la lactancia, el cual está siendo un referente para mí, aunque reconozco que sé que es cuestión de opiniones y que no hay mejores o peores, simplemente son diferentes los puntos de vista con que se analice este tema. Lo bueno de todo esto según mi parecer es que si estáis lo suficientemente informad@s podéis decidir con criterio si seguir una u otra pauta. Con respecto al contenido,  ambos libros desmontan muchísimos mitos sobre la alimentación, por ejemplo, el por qué los padres nos obsesionamos tanto con la cantidad de alimento que debe comer el bebé sí o sí, o de cuales son las causas por las cuales algunos niños tienen tantos problemas para comer, rechazan alimentos (se les hacen bola) o prefieren comer unos u otros según su ciclo de crecimiento que en principio no serían los más saludables (para nuestro disgusto). Todo ello según varios puntos de vista médicos y nutricionales y avalados con un montón de publicaciones y estúdios científicos. Os los recomiendo fervientemente.

Y dicho lo cual, os cuento brevemente cómo ha  sido nuestra experiencia con el BLW y cómo nos está yendo por ahora:

Según todas las publicaciones que había leído, son varias las condiciones que han de cumplirse para empezar a darle alimentos sólidos a los bebés, como que se mantuviera erguido con la espalda recta sentado, que mostrara interés en la comida, que tuviera alrededor de los 6 meses y que hubiera desaparecido el reflejo de extrusión (lo tienen todos los bebés, y hace que expulsen todo sólido que les entra a la boca).

Teo desde muy prontito empezó a mostrar mucho interés en lo que  comíamos. Como ya os comenté hace unas semanas en el post de alimentación, yo soy una comedora nefasta. Por eso quería que él comiera de todo y no tuviera que pasar por mis pequeños traumas alimenticios.  Así que sobre los cinco meses y medio ya empezamos a darle fruta en forma de bastones para que pudiera agarrar por sí solo los trozos e introducirlos a su boca. Al principio resulta un poco angustioso, porque el bebé hace aspavientos, da arcadas, parece que se va a ahogar. Pero esto forma parte de su aprendizaje, ya que es el reflejo del que os he hablado antes. Mi entorno al principio lo pasó regular, así que optamos por darle las primeras semanas, la fruta más carnosa en un aparatito que tiene una boquilla de silicona con agujeros o de red para que fuera sacando el jugo, y luego ya comiendo trozos de fruta, alimentos cocidos o al vapor, luego condimentados (sin sal, sólo con alguna hierba o especia), y al final Teo ya está comiendo lo mismo que yo. Con esto consigo varios objetivos:

  • La hora de la comida no se convierte en una tortura de que el peque colme tu paciencia porque se entretiene en todo y no le presta atención a la comida, o rechaza la cuchara sistemáticamente (aunque se metería en la boca sin dudar el dedo gordo de tu pie izquierdo). Teo disfruta un montón estrujandolo todo, probando alimentos nuevos y aprendiendo a masticar.
  • No tengo que calentarme la cabeza en preparar menús cada día o en comprar potitos o papillas procesadas que llevan muchísima cantidad de sal y azúcar.
  • Adapto mi dieta a mi pequeño y de algún modo la hago mucho más saludable, cocinando sin sal, eligiendo verduras, hortalizas y legumbres variadas y formas de cocción más sanas. Así él come cuando yo como y por imitación quiere hacer lo que yo, coger la cuchara, el tenedor, etc. así que se ha vuelto mucho más curioso con la comida y con todo en general, y yo como bastante mejor.

¿Cual es la única pega? QUE SE PONE PERDIDO. Al principio sobre todo porque le encanta estrujar la fruta, restregarlo todo por la trona, si tiene sueño se frota los ojos sin ser consciente de que va de comida hasta los codos…total, que al principio hay que tener muuuuucha paciencia con ellos, porque lo que para el niño es una diversión total, para tí al principio será un engorro y no pequeño el limpiar al peque, la trona, el suelo y hasta las paredes. Pero te puedo asegurar que es un tiempo bien invertido, porque los bebés son verdaderas esponjas y verás que muy pronto comerá perfectamente y de todo…o al menos hasta llegar a los dos años que pasan por una fase de negación y la comida no suele ser una excepción…y bueno, espero ansiosa llegar hasta esa etapa y no tener que contaros dramones 😉

Y para ilustraros, os dejo un pequeño vídeo de lo que ha sido la evolución de Teo desde que empezó a comer por sí mismo. Espero que os guste 🙂

Disculpadme por la calidad tan mala de algunos de los vídeos, la urgencia por grabar algo concreto me hacía descuidar el encuadre y en muchos casos, la nitidez….gajes de ser madre primeriza, ains….

Le he ido comprando a Teo cositas para que él mismo pueda comer por sí solo, como las cucharas nun num, que por su forma plana y tamaño son ideales para que el bebé empiece a utilizarlas para comer purés o gachas. El cacharrito para poner la fruta lo pillé en Aliexpress (si os interesa pinchad aquí), al igual que el plato que aparece en varios vídeos que por la forma que tiene es antivuelco, de manera que si lo tira, la comida no se derrama por el suelo (enlace al artículo aquí). Y lo más importante e imprescindible para el BLW en mi opinión es haceros con un buen babero, si puede ser con mangas para que no se manche la ropa cada vez que coma. El que tengo yo lo compré online a mi amiga Vero que tiene una página de artículos preciosos para bebés (enlace aquí).

Por último y no menos importante, me gustaría recomendaros un documento súper ilustrativo que ha Eva Rubio y sus compañeras de estudios que creo que todo el mundo que empieza a alimentar a su bebé debería ver (como mínimo). Son nociones básicas de primeros auxilios en caso de que tu bebé o hijo pequeño se atragante y no pueda respirar. Esto puede sucederte sigas el método que sigas, ya que aunque le des papillas, el bebé puede hacer una aspiración y se le puede ir la comida por el otro lado, al igual que le puede suceder a un niño pequeño si al comer se atraganta con por ejemplo, un fruto seco. No te cuesta nada echarle un vistazo y te puede ser de gran utilidad llegado el caso (enlace del documento aquí)

Y bueno, espero que os haya gustado el post, que os haya servido nuestra experiencia, y que si os surge alguna duda, o teneis alguna vivencia que compartir conmigo, estaré encantada de leeros y responderos.

¡¡Abrazos!!

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2 thoughts on “Nuestra experiencia con el BLW

    1. alubenia Post author

      La verdad es que sí Yolanda….hace nada estaba preñadísima y mira ahora…¡¡comiendo solo!!
      Por cierto, ¿has visto que he anexado el trabajo de Eva para evitar el atragantamiento? Espero que no le haya importado ^^. ¡¡Un besete guapa!!

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