Los convencionalismos sociales…y yo :S

Los convencionalismos sociales…y yo :S

No sé si alguna habéis pasado por la insólita situación de quedarse “descolgada” dentro de tu grupo de amigos por tu estatus social. Sí, me refiero a que en tu grupo de parejas, tú lo dejas con tu respectivo. O bien eres soltera de “pro” y tus amigas de repente encuentran al amor de su vida. En cualquiera de los dos casos, aparte del disgusto de volver a sentirte sola porque tu maromo y tú no habéis conseguido sacar adelante vuestra historia (en el primer caso). O como ocurre en el segundo, entras en una fase de estrés emocional porque piensas que todo el mundo encuentra el amor, menos tú, que a ver si te va a pasar algo porque no es ni medio normal que todas tus amigas encuentren a tíos súper majos (encima son apañaos), mientras que tú sólo consigues rollos con tíos inseguros que no tienen las cosas claras y que por desgracia para ellos sólo se han cruzado en sus vidas con malas mujeres que les han hecho muchísimo daño, y siempre van con pies de plomo contigo (aunque luego los tienen muy ligeros a la hora de salir corriendo). Sí amigas, esto ha sido el pan mío de cada día en los últimos años….ea.

Efectivamente, he llegado a la conclusión de que el problema es mío y sólo mío, que tiendo a querer salvar a todo el mundo de sí mismo, y siempre acabo eligiendo a personas que tienen una fachada de tíos seguros, pero que en fondo (y yo lo sé) son personas sensibles que están pasando por momentos delicados…y entonces llego yo que soy un terremoto, y armo la marabunta. Es lo que hay. Lo tengo asumido.

Pero bueno, que no quería hablaros de por qué hasta la fecha no me ha funcionado ninguna relación a medio/largo plazo (igual otro día os hago una tesis para que os escojoneis un poco), sino de los típicos convencionalismos sociales que están treméndamente arraigados dentro de nosotras (sobre todo) y que sufriéndolos eres consciente de que están ahí, y la verdad…¡¡son muy puñeteros!!

En la situación que os he mencionado antes, el fín último siempre es el mismo. Te quedas sola frente al resto de tus amigos que tienen pareja. Y entonces las cosas cambian. No importa que tú seas la misma, que no cambies tus planteamientos ni tus valores: ahora estás soltera. Y el resto no.

Y eso queridos amigos, es duro…sobre todo cuando llegas a una edad complicada, cuando vives en un ciudad con mentalidad de pueblo o un pueblo con mentalidad de aldea, y para colmo, gustas de comerte la cabeza un rato, aparte de tener un grupo de amigos para los cuales “la vida sigue igual” que cantaba Julio Iglesias, mientras que para tí tu vida a partir de ese momento puede convertirse en una maldita montaña rusa de sentimientos encontrados.

Y es que en algunas ocasiones tú misma te ves relegada a la soledad forzada porque crees que “no acabas de encajar” con tus amigos, aunque lo cierto es que si eres una persona extremadamente sociable como lo soy yo, que hablo hasta con las piedras, esto no suele pasar…pero sí, pasa. No encajas. Estás sola. Eres rara.

Y esto es una jodienda para, entre otras cosas: a) Ir de viaje. Lógico, todo el mundo va de dos en dos y tú tienes que pillarte una habitación doble para tí sola o individual que cuesta casi lo mismo. Empieza a torcerse la cosa porque les complicas la vida aunque no quieras…b) Salir a cenar, o a comer por ahí. Pues sí, porque sabes que tus amigos te aprecian y les gusta tu compañía…pero no puedes evitar pensar que eres “la acoplada”. Quizás esto es un tema más psicológico, pero a la larga acabas sintiendote fatal y la autocompasión no acaba de apiadarse de tí, por lo que, en mi caso, me suele provocar sentir que “molesto” (aunque no sea así). O c) Cualquier salida a tomar algo con tus amigos emparejados. Sabes que aunque todos menos tú sean pares, no van a hablar entre ellos toooodo el tiempo, porque como ya he dicho antes, no ha cambiado nada entre vosotros, sólo los estatus sociales, que son “ligeramente” diferentes. Aún así y esto lo podreis comprobar, los temas de conversación y los intereses empiezan a variar. Básicamente porque si tú sales un sábado, estarás atenta del pipiolo de la barra o del querubín que baila divinamente en la pista, mientras tus amigos están pensando en cosas como el trabajo, la casa, los hijos, las diferencias con sus parejas….cosas así. Y ya en ese momento sientes como se abre una dolorosa brecha en la tierra donde tú estás a un lado y tus adorados amigos en el otro. Uff.

Bueno…¡¡Pues ahora estoy embarazada!! Jurjur….¡¡qué cachondeo!! Si una de las opciones que andaba barajando era compatibilizar mis escasas salidas con mis colegas de siempre con la búsqueda de nuevos/as amigos/as con el mismo estatus que yo para sentir que puedo encajar fácilmente en ambas situaciones…ahora con el embarazo, esto se convierte en una jugada con nivel de dificultad experto O_o

Así que bueno…he decidido tomarme las cosas con calma, a nivel de casi todo…Me he dado de margen este verano para relajarme, centrarme en esta nueva etapa que se avecina y ver cómo me siento para cuando empiece el nuevo curso (por el que yo me rijo para mi trabajo) para los próximos meses. Espero que los amigos que me lean entiendan lo que nos pasa con estas cosas, y cómo me siento con respecto a esta nueva situación. Y ya, eso de salir una noche y echarle ojitos al pipiolo de la barra o al querubín que baila divinamente en la pista.. con la panza gorda que voy a tener próximamente, como que lo voy a dejar para un poco más adelante. Presumo que con toda seguridad esto provocará que cualquiera de ellos salga corriendo más rápido que el Correcaminos perseguido por el Coyote en un cohete marca Acme… Aunque, ¿quien sabe? Igual un día pruebo, a ver que pasa 😛

Abrazos

 

 

 

 

 

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2 thoughts on “Los convencionalismos sociales…y yo :S

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